LA TIZONA SIGUE DANDO GUERRA

Una demanda testamentaria reclama la supuesta espada del Cid Campeador

El País - 08/03/2011

 

Legatarios de una inusual herencia litigan en Madrid por un objeto milenario. Se trata de una espada de origen medieval de 93 centímetros de longitud por 4,5 centímetros de anchura: ni más ni menos que la supuesta espada Tizona del Cid Campeador.

Una reciente demanda interpuesta ante el Juzgado número 72 de la plaza de Castilla exige la devolución de la parte correspondiente del preciado acero a Mercedes y Olga. Son hijas de Salustiano Fernández, un pescador que ofició de cuidador del invidente XV marqués de Falces, Pedro Velluti y Murga, propietario de la singular espada. Ésta le había sido legada a su antepasado Antonio Carrillo de Peralta, II marqués de Falces, por Fernando el Católico como agradecimiento por su mediación en la incorporación a España del reino de Navarra, disputado por Francia en los albores del siglo XVI. Fernando, a su vez, tenía la espada porque las hijas de Rodrigo Díaz de Vivar se casaron con sendos condes catalanes, a la sazón vinculados a la corona de Aragón.

El XV marqués de Falces, que convirtió a su asistente Salustiano en heredero universal, era depositario del famoso acero junto con su hermana Olga, marquesa del Cerro de la Cabeza. En documento notarial, ambos decidieron en mayo de 1980 prestar la espada al Museo del Ejército de Madrid, donde se exhibía desde 1944. Comoquiera que el XV marqués de Falces dispusiera antes de su muerte concentrar su herencia en Salustiano, al fallecer él y Salustiano luego, las herederas de éste estiman que les fue legada la copropiedad del arma, por lo que reclaman su parte. Y es que José Ramón Suárez del Otero Velluti, heredero de Olga, vendió la espada a la Junta de Castilla y León en mayo de 2007 por 1,6 millones de euros.

Espada Tizona

Espada Tizona

 
Imprimir Enviar a un amigo

Licencia de uso. Diseñado por Stylos.es - Diseño web