MIGUEL ÁNGEL PALMERO: UNA MIRADA HACIA LA BELLE ÉPOQUE

Fallecido la pasada semana en Barcelona, el pintor burgalés Miguel Ángel Palmero lega una obra sensacional reconocida en todo el mundo

Diario de Burgos - 13/12/2010

 

Hace una semana fallecía en Barcelona a los 76 años de edad el pintor Miguel Ángel Palmero. Entre los datos de su rica biografía, uno poco conocido: había nacido en Burgos, donde permaneció hasta que su familia se trasladó a vivir a Barcelona.

El padre de Miguel Ángel, Alfredo, conocido como el Maestro Palmero y natural de Almodóvar del Campo (Ciudad Real), recaló en Burgos para ocupar su plaza de catedrático de Arte. Para entonces, ya era un pintor de reconocido prestigio. Aquí vino al mundo Miguel Ángel, que creció viendo a su progenitor pintar.

Una vez en Barcelona, cursó estudios de Ingeniería Industrial. Terminada la carrera, y habiendo demostrado sus grandes dotes artísticas, se incorporó al taller de su padre, trabajando intensamente al estilo de los grandes pintores renacentistas y barrocos. No tardó en empezar a exponer tanto a nivel nacional como internacional.

Miguel Ángel Palmero tuvo como gran referente la pintura francesa del siglo XIX. Su luz, sus colores, sus temas y sus composiciones le acompañaron siempre. «Gran idealista de la realidad, amante de la luz, como si de un sueño se tratara, plasmaba en sus lienzos una utopía idílica, la Belle Époque de la sociedad del siglo XIX», señalan desde el Museo Palmero de Barcelona.

Obra de Miguel Ángel Palmero

Obra de Miguel Ángel Palmero

Su obra destaca por un realismo colorista de atmósferas potentes y claro corte impresionista. Fue, además, un gran admirador de las grandes urbes: el París napoleónico, la Barcelona de Gaudí o el Madrid de Carlos III son frecuentes en su obra.

 
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