La talla de San Juan Evangelista del monasterio de San Blas de Lerma vuelve a lucir todo su esplendor una vez que ha pasado por las expertas manos de los técnicos del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León (CCRBC). El proceso de restauración de esta imagen fue presentado ayer en el monasterio de Santo Domingo de Silos junto al de otras obras de arte del patrimonio burgalés, como las pinturas flamencas de la iglesia de San Esteban de Hormaza o el tapiz de la Virgen de la Silla de la colegiata de Lerma. Al acto asistieron el delegado de la Junta, Jaime Mateu, la directora del CCRBC, Milagros Burón, y el abad de Silos, Clemente Serna.
La talla de San Juan Evangelista del monasterio lermeño de San Blas tiene un indudable valor artístico. Posiblemente perteneciera a algún retablo de la iglesia del monasterio y, tal y como dice José Antonio Casillas en su publicación ‘El monasterio de San Blas de la villa de Lerma. Una historia inmóvil’, se trata de una «buena talla de un barroco incipiente». Descansa sobre una peana en la que está pintado el escudo del ducado de Lerma junto con unas monjas, quizás las fundadoras del monasterio. El autor de la pieza es el clérigo Juan de Solís.
En cuanto a las pinturas flamencas de la iglesia de San Esteban de Hormaza, su restauración ha permitido determinar su procedencia y, en el caso de una de ellas, la de María Magdalena, la fecha probable de realización, en torno a 1522.
El tapiz de la Virgen de la Silla de la colegiata de Lerma está realizado con hilos de seda e hilos entorchados de oro. Representa una copia de la Virgen de la Silla del pintor italiano Rafael Sanzio. Se presentaba montado en un soporte de madera que había producido graves deformaciones en el tapiz. |

Talla de San Juan Evangelista
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