ACOMODAR LA MIRADA

Carlos Armiño sitúa 30 de sus sillas de madera frente a la obra de 32 artistas para que las esculturas permitan observar los cuadros. La muestra abre mañana en Círculo Central e integra funcionalidad y arte

Diario de Burgos - 08/10/2014

 

Uno de los propósitos de la exposición es que cada espectador elija aquel cuadro que le provoque y, con la excusa del asiento, observe con detenimiento la pieza y, desde su postura descansada, el resto de la muestra. «Sentarse es fácil», asegura Carlos Armiño, autor de las treinta piezas elaboradas a partir de quince maderas distintas que invitan a acomodar la mirada.

El artista del valle de Valdivielso trata estos asientos como esculturas que, a su vez, cumplen una función práctica: «Utilizo el mismo espíritu y sapiencia que para crear cualquier otro tipo de escultura. Una silla no es una silla, es una escultura que conlleva el mérito añadido de que debe servir para sentarse. No me basta con que sea bonita; si no pasa la prueba de la comodidad y de que pueda estar en una casa, como están muchas de las aquí expuestas, no vale. El diseño por el diseño no es suficiente», subraya este creador que consigue sacar la máxima belleza del nogal, ciprés (la más frecuente), cerezo, cedro, secuoya o eucalipto (una madera rugosa que Armiño defiende contra su mala prensa). Incluso hay una obra en la muestra que se inaugura mañana en la sala Círculo Central (una con forma de puf) que contiene 40 tipos de árbol. «Vosotros, al entrar en la sala, veis piezas; yo veo camiones de troncos», bromea.

Sillas en forma de tronos, butacas con reposabrazos, tumbonas, tronas de bebés, en forma de cojines, taburetes, con dos plazas para conversar, de respaldo alto y recto, con reclinación... Los treinta modelos que ha elegido para mostrar en la exposición ‘30 sillas. 30 cuadros’ se comunican cómodamente con la pintura y fotografía de 32 autores: «Al principio pensaba hacer la exposición solo con obra mía. Pero repensándolo un poco consideré que sería más divertida e interesante hacerla con mi entorno artístico y amigos», añade al recordar que cada autor ha elegido libremente el tipo de obra a exponer.

Montaje de la exposición

Montaje de la exposición

«Quería buscar un círculo de apoyo, rodearme del prestigio de otros artistas para sumárselo a las sillas y que, de esta manera, las dudas que existen sobre lo que es una silla se despejen: múltiples artistas la aceptan como objeto de arte y dan consistencia con su obra a un posible debate», argumenta este escultor y pintor con más de cuarenta años de trayectoria.

Entablando esa discusión con las sillas hay fotografía, acuarela, técnica mixta, óleo, dibujo... de 32 autores diferentes. «La idea me gusta por la unión de artistas», comentaba ayer el fotógrafo Sacris, que ha elegido una imagen de una habitación azul desde cuya ventana se observa un árbol -aún sin forma de silla-. «Es una manera de integrar escultura y pintura; no es lo mismo hacer una exposición conjunta que una integración», añade el escultor Paco Ortega, que aporta un desnudo femenino.

Frente a cada silla se observa cómodamente la abstracción minimalista, los equilibrios de color, las composiciones realistas, las imágenes conceptuales... Junto a los artistas vivos, también hay obra de autores como Modesto Ciruelos, Vela Zanetti o Marceliano Santa María, que llegan a la exposición de la mano de la colección de arte de la Fundación Cajacírculo, que es quien cede el espacio expositivo de plaza de España.

‘30 sillas. 30 cuadros’ se inaugura mañana a las 8. Estará abierta hasta el 20 de noviembre (de martes a viernes de 18.00 a 21.00 horas y durante el fin de semana de 12.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas).

 
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