ROMÁN SALE DEL SALÓN

El Fórum recorre la pintura y el dibujo del artista a través de 89 obras, la mayoría se muestran al público por primera vez

El Correo de Burgos - 29/04/2014

 

Observa Román la escena con una mirada pícara y cálida. Viste su capa castellana y su sombrero negro alado, el de las grandes ocasiones. Y ayer lo era. Se cortaba la cinta de la exposición ‘Román, pintura y dibujo. 1933-2013’, en ella coincidían autoridades, colegas y amigos, merecido homenaje de la ciudad a uno de los imprescindibles en la historia del arte burgalés del último siglo. Su corazón no llegó a tiempo para compartir este momento, pero sus ojos brillaron en los de su viuda, Maritere Pérez del Olmo, y en sus emocionadas palabras, y en los del comisario, el profesor José Matesanz, también biógrafo del artista, con el que compartió muchas horas antes de su fallecimiento, el 28 de mayo de 2013.

Román, a través de una fotografía de Sacris y un busto de Francisco Ortega, dará la bienvenida al público de esta monográfica compuesta por 89 obras, que trazan su trayectoria en las facetas de pintor y dibujante.

La mayoría de los cuadros sale por primera vez de los salones de las casas de sus propietarios, que las han cedido desinteresadamente y a los que ayer la mujer del artista tranquilizaba: «Sé que es como si os hubieran arrancado un ojo de la cara, pero no os preocupéis, volverán sanos y salvos».

Matesanz y el alcalde, Javier Lacalle, reiteraron ese agradecimiento. Sin esa donación, y la de la propia viuda, no hubiera sido posible esta muestra, que se despliega en el vestíbulo del Fórum Evolución a lo largo de sus tres plantas hasta el 28 de junio (de lunes a viernes de 18 a 21 horas, sábados de 11 a 14 y de 18 a 21 horas y domingos de 11 a 14 horas).

‘Román, pintura y dibujo. 1933-2013’

‘Román, pintura y dibujo. 1933-2013’

No hay cronologías que valgan. La misión de Matesanz ha sido descubrir al artista con mayúsculas que es Román y seguir su evolución en la pintura y el dibujo -para otras ocasiones se queda la faceta de carrocero, diseñador, marionetista...- a través de sus temáticas más reconocibles y trabajadas.

La escrupulosa calidad técnica que los expertos le alaban se siente en el mostachón del tamborilero, en la capa roja del cacharrero, en las manos temblorosas de la vieja que sujeta los naipes en una partida de cartas, en la barba blanca y nariz roja del anciano que lee en la bodega, en la luz que ilumina el sueño del cartujo, en el mármol que enfría el café en la pausa del acordeonista, en la mirada de María Teresa Mazo, en las jugosas uvas que acompañan al cántaro, en la clara de un huevo roto, en la lluvia que moja a un lugareño y su mula en un pueblo castellano, en el olor a sal del puerto de Castellón, en la locura de la mirada de don Quijote y la bonachona de Sancho Panza, en el trazo del bolígrafo en la barba del hidalgo de la Mancha, en el dibujo del bohemio pensador, de la serie realizada con lápiz blanco sobre cartulina negra, uno de sus últimos trabajos...

Todas se articulan en cuatro capítulos: Personajes y arquetipos, Román retratista, Naturalezas muertas y bodegones, Pintura de paisaje y Dibujo y acuarela para un alma poética.

Todas nacieron en el estudio que primero tuvo en la calle Santa Águeda y después en Barrantes. La magia de estos espacios ocupa un rincón con su caballete, sus pinceles, sus pinturas, su tiento, su paleta... y un busto de Maritere fechado en 1958.

El Román que sale del salón para acercarse al público también desvela cuatro pinceladas de su vida más personal. Las vitrinas recogen recuerdos personales, fotografías, reconocimientos y premios recibidos que ayudan a terminar el retrato del artista de la mirada cálida y pícara.

 
Imprimir Enviar a un amigo

Licencia de uso. Diseñado por Stylos.es - Diseño web