BURGOS REINA EN EL THYSSEN

La pinacoteca madrileña exhibirá a partir del 18 de febrero una retrospectiva del pintor Darío de Regoyos, una colección de un centenar de obras entre las que destacan tres óleos dedicados a la ciudad castellana

Diario de Burgos - 10/02/2014

 

Burgos, y en especial su Catedral, tendrán un protagonismo especial en la próxima exposición del Museo Thyssen-Bornemisza: una retrospectiva dedicada al gran pintor impresionista Darío de Regoyos (1857-1913) que podrá verse en la pinacoteca madrileña desde el próximo 18 de febrero y hasta el 1 de junio. Organizada con ocasión del centenario del fallecimiento del artista, la exposición del principal representante español del impresionismo presenta más de cien obras que muestran las diversas formas de expresión, los intereses temáticos y la evolución estética de toda la carrera del artista asturiano.

Dos de las obras más importantes que se exhibirán en la muestra corresponden a Burgos. Se trata de sendos cuadros sobre la misma estampa: la plaza mayor con la Catedral al fondo. La luz, y todos los fenómenos relacionados con ella, fue uno de los elementos que más obsesionaron a Regoyos, y estos cuadros, que datan de 1906, con la máxima expresión de esta pasión.‘Plaza de Burgos por la mañana’ y ‘Plaza de Burgos por la tarde’ representan el mismo motivo en dos momentos diferentes del día. Existe un tercer cuadro de los que se exhibirán en la exposición relacionado con Burgos especialmente hermoso, principalmente por su concepción, su misterio y la poco o nada conocida perspectiva. Es un óleo titulado ‘Nocturno’, pintado por el artista asturiano en 1901. La atmósfera que crea resulta evocadora y subyugante.

La originalidad cromática y la audaz representación de los fenómenos lumínicos y atmosféricos hacen de los paisajes de Regoyos uno de los episodios más innovadores del panorama artístico español del momento. Por otra parte, su temprana relación con pintores, músicos y literatos belgas y franceses, y su activa participación en los círculos artísticos de vanguardia, configuran el perfil más internacional de la pintura española de finales del siglo XIX. Como contrapunto, las obras que muestran la ‘España negra’, recogiendo la tradición cultural española más sombría.

UN GRANDE

De origen asturiano, Regoyos se formó inicialmente con los maestros Carlos de Haes en Madrid y Joseph Quinaux en Bruselas, con los que descubrió la paleta clara y la pincelada de toque aplicadas al paisaje, género por entonces aún poco apreciado pero que, sin embargo, captó toda su ambición como pintor. Su aprendizaje se enriqueció en contacto con artistas belgas, llegando a formar parte de los grupos europeos de vanguardia L’Essor y Les XX. A lo largo de su vida realizó numerosos viajes por España, Bélgica, Holanda, Francia e Italia en busca de motivos pictóricos. Residió en Vizcaya y en Barcelona, donde murió a los 55 años de edad.

‘Plaza de Burgos por la mañana’

‘Plaza de Burgos por la mañana’

Darío de Regoyos fue uno de los pocos artistas españoles que adoptó las teorías impresionistas y que, a pesar de la incomprensión de una parte de la crítica, se mantuvo fiel a ellas a lo largo de toda su carrera; por ello, el núcleo de la exposición está dedicado al Regoyos impresionista, reuniendo un importante conjunto de óleos que dan cuenta de las novedades que aportó a la pintura de paisaje de la época, con una primera sala dedicada a los años iniciales de formación y dos espacios que muestran las obras de la España negra y las de su breve etapa de experimentación divisionista.

* ‘Darío de Regoyos (1857-1913)’. Del 18 de febrero al 1 de junio de 2014. Museo Thyssen. Madrid.

 
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